La muestra, la cual se podrá visitar hasta el 8 de enero, invita al espectador a reflexionar sobre las causas y las consecuencias de la percepción social negativa que ha tenido –y todavía tiene– la química. A pesar del esfuerzo que han realizado los científicos por mostrar la química como fuente de conocimiento, de salud, de confort y de bienestar, el término se asocia tradicionalmente a venenos, sustancias peligrosas, armas o polución medioambiental. Esta actitud ha podido contribuir a la disminución del número de estudiantes y de departamentos universitarios, y también a la creación de nuevas especialidades en que la palabra química se ha modulado o ha desaparecido por completo: “química verde”, “ciencia de materiales”, “ciencia molecular” o “nanotecnología”.
LA EXPOSICIÓN ES EN LA PLAZA DEL HORNO DE SAN NICOLÁS, 4. CERCA DE LA CALLE BOLSERÍA.CENTRO HISTÓRICO.